Ojos de madres
Audio Link - Ojos de madres El café está listo. La cafetera es la de siempre, como cuando estábamos todos. Me durará varios días. Los de enfrente no están. Menos mal. Pusieron un aire acondicionado en el patio que se nos come asados. Si alargo la mano, creo que llego a tocarlo. El patio es pequeño. Un cuadrado de metros escasos, que se alarga hacia arriba, hasta el tejado. El sexto piso. Mirar hacia abajo da vértigo. Es tan estrecho, que el cerebro se divierte deformándomelo. El suelo es de ladrillo rojo. Hay una escoba y una fregona. Un cubo. Trapos. También hay trapos en el suelo. Se han caído de las cuerdas. Están todas vacías. Antes, la ropa colgaba mojada de todos los pisos. Olía a jabón todo el día. Si no tenías cuidado, podía incluso caérsete encima un chorro de agua, de la que dejaban escurrirse al aire. Sábanas y manteles. Toallas. Ropa íntima. Algunas eran enormes; impresionaban a cualquiera. Cada vez que algo se soltaba de las cuerdas, corríamos al patio entusiasmados....